Sobre los Arrêtistes, una profesión jurídica


 

En su Prólogo a la obra de José Cerdá Gimeno "Comentarios a la jurisprudencia del Tribunal Supremo en Derecho de Familia", el profesor Diez Picazo resalta la importancia que tiene para la comunidad jurídica la profesión de Arretista.

Arretista es un galicismo que viene de la palabra Arrêt o sentencia, sería un comentarista de Sentencias.

En dicho prólogo encontré la primera y la última referencia de esa palabra que no se encuentra en el Diccionario de la Real Academia, del que se desprende las cualidades que debe poseer un buen arretista en los siguientes términos:

Puede, por tanto, llamarse arretista al que estudia y comenta decisiones de los tribunales de justicia de singular importancia y, especialmente, la sentencias del Tribunal Supremo. El arretista consciente de su función debe limitarse a encuadrar la sentencias que estudia en el marco de la serie de sentencias que versan sobre el mismo tema y dar si es necesario un toque de atención. 

Digo esto porque arretistas hay que toman como pretexto la sentencia para contar todo lo que se les ocurre sobre el tema acerca de que la sentencia versaba, venga o no a cuento. Los hay también que, olvidados del asunto que el tribunal decidió, plantean otro distinto, y ofrecen a sus lectores los problemas que podrían haberse planteado si los hechos hubieran sido diversos. No son buenos arretistas. Olvidan quienes así actúan, lo he dicho ya en alguna otra ocasión, lo más importante de cualquier sentencia es la decisión escueta que un determinado caso litigioso o justiciable decidió y que esa es la justa manera de recordarla. El arretista, sin embargo, se deja seducir a veces por el brillo (no siempre existente) de los antiguos considerados y los fundamentos jurídicos y suele acometer respeto de ellos una función crítica, que es especialmente importante. Los arretistas son por ello dignos de nuestra gratitud. Los autores de la sentencias deben saber que muchos ojos les miran, muchos oídos se escuchan y muchas gentes escrutan los entresijos de los razonamientos. (....). Como el tribunal, según he dicho, debe equilibrar adecuadamente la justicia del caso concreto y la fundamentación teórica de su decisión debe tener en cuenta que tiene que dictar una sentencia que la comunidad jurídica reciba con beneplácito y que enriquezca el mencionado acervo desarrollo jurídicos o al menos que se puedan incluir dentro de él.

Los arretistas cumplen, por último, una función que también se les tiene que agradecer, especialmente en estos tiempos, en qué nos inundan múltiples informaciones recordadas clases y, en especial, es muy agradecer que alguien se ponga a la  tarea de separar el grado de la paja, de manera que uno pueda quedarse con el grano sin tener que digerir la paja

En derecho francés son famosos las comentarios de Arrêts de Dalloz y de Sirey, que llegaron posteriormente a ser dos editoriales jurídicas prestigiosas, actualmente bajo el mismo sello tras haberse fusionado.

También es notable el desarrollo que ha adquirido este género jurídico en dicho país dentro de la ciencia jurídica, exegética dicho sea por otra parte, en la que los Arrêts del Conseil d’Etat van acompañados de los autores de Notas sobre los mismos. Se puede citar como famoso arretista, entre otros muchos, al administrativista HAURIOU.

Al final, hoy en día, sigue siendo igual de importante o más, incluso,que en el momento de escribirse el prólogo transcrito, que alguien nos ayude a separar el grano de la paja, a destacar la importancia o trascendencia de una sentencia y su coherencia con la doctrina anterior del Tribunal, función que, por mucho que se nos quiera vender, la Inteligencia Artificial no puede cumplir hoy por hoy.

 
 


 

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